La jungla de Tik Tok

Jun 16, 2021 | Blog, Digital Communication

Si habéis visto por la calle a una pandilla de adolescentes bailando ante un teléfono, o personas más entradas en años haciendo toda una serie de movimientos maquinales como si fueran zombis ante un perro, es muy probable que sepáis cómo es Tik Tok desde fuera. Desde dentro, la experiencia de consumo de esta plataforma social de videos cortos es enormemente adictiva. Las horas que uno se puede quedar viendo lo que cuelgan el resto de usuarios –que cogen de la misma red ideas, música, diálogos y efectos– pasan volando. Y así, a golpe de tener los usuarios enganchados, esta plataforma de nombre onomatopéyico y origen chino ha sido uno de los entretenimientos digitales mas populares en todo el mundo durante la cuarentena. Si en el campo profesional el gran ganador han sido las aplicaciones de videoconferencia, como Jitsi, Zoom o Meets, en el entretenimiento Tik Tok está llegando a hacer la pascua a la estrella del momento hasta hace solo unos meses, Instagram.

Como Facebook, Twitter o el mismo Instagram, el mérito del hecho que uno se quede en Tik Tok más tiempo del que había podido prever corresponde al algoritmo de recomendación. Sí, el sistema que vendría a ser el guía turístico o el conductor de una jam session: aquel que nos va llevando de un contenido al otro sin cesar. Los sistemas de recomendación funcionan en todas partes, y nos influyen constantemente en la toma de decisiones. Están en Netflix para ver películas, en Amazon para la próxima compra, y en cualquier lugar donde alguien nos esté prestando un servicio o vendiendo un producto. Es la versión artificial de la persona que en la parada del mercado te recomienda aquella sandía que ha salido tan buena o aquellos tomates que ya compraste la semana pasada y habían gustado en casa.

Los sistemas de recomendación funcionan en todas partes, y nos influyen constantemente en la toma de decisiones.

Hace unos días, los creadores de Tik Tok revelaron algunos de los criterios de su sistema de recomendación. El primer factor que cita es el análisis de tus propias interacciones: los videos que te gustan, compartes y comentas, los usuarios a los que sigues y el contenido que creas. Cuanta más similitud, más probabilidad de aparecer en tu pantalla. El segundo criterio es la información que contiene el video en forma de hashtag, música o sonidos, en la medida que se asemeja a las preferencias que inicialmente se han marcado. En tercer lugar, tienen presente el lugar desde donde se consulta la aplicación, el idioma con que se ha configurado el móvil y elementos técnicos similares.

Como la Coca Cola, aquí el secreto está en los pesos de cada ingrediente. La combinación de factores es la clave del éxito. El hecho que un video se vea hasta el final, por ejemplo, es una señal de más peso que el hecho de que compartas país de residencia con el creador del video. Y, a diferencia de Instagram, en Tik Tok el volumen de seguidores no es un factor tan directo para conseguir que un video se transforme en viral: ni esto, ni que algún contenido anterior haya triunfado mucho. De este modo, Tik Tok permite a usuarios noveles lograr la fama por atajos más sencillos que Instagram, donde el número de seguidores es un indicador que pesa más, hasta el punto que no solo dice algo de tu éxito pasado, sino que indica las probabilidades de que tengas éxito en el futuro. En Tik Tok, en cambio, es más fácil que haya usuarios con pocos seguidores y decenas de miles de espectadores en alguno de sus videos. Y al revés, está claro: los batacazos pueden ser mas sonados. Es menos previsible.

Si Tik Tok es una jungla, Instagram es un huertillo. Si quieres fama fácil con un baile más o menos afortunado, confesiones inconfesables de veracidad dudosa, el gregarismo de Tik Tok es tu recurso. Si, en cambio, quieres cultivar una audiencia, irla manteniendo y hacerla crecer, tu lugar es Instagram.

 

Marc Argemí

Marc Argemí

Socio fundador- CEO